En muchas ocasiones asociamos el trabajo con fitball exclusivamente al entrenamiento de estabilidad o de core. Sin embargo, esta herramienta puede convertirse también en un recurso extraordinariamente interesante para explorar y mejorar la movilidad del cuerpo en diferentes planos de movimiento.
La superficie inestable introduce pequeñas perturbaciones que obligan al sistema neuromuscular a adaptarse constantemente, facilitando una movilidad más dinámica, integrada y con mayor participación del control motor.
En esta clase vamos a explorar diferentes ejercicios de movilidad utilizando el fitball, buscando no solo aumentar el rango de movimiento, sino también mejorar la calidad del movimiento, la coordinación intersegmentaria y la percepción corporal.
Una propuesta sencilla, pero con un gran potencial para enriquecer la programación de ejercicio terapéutico tanto en contextos clínicos como en entrenamiento.