Durante años, el enfoque sobre las tendinopatías ha estado centrado casi exclusivamente en la estructura del tendón: su degeneración, la inflamación o los cambios histológicos. Sin embargo, un creciente cuerpo de evidencia sugiere que el dolor y la disfunción tendinosa son también el resultado de cambios a nivel central, incluyendo reorganización cortical, alteraciones en el control motor y sensibilización. Este artículo revisa la comprensión actual de las tendinopatías, proponiendo un modelo que combine la mecánica con la neurociencia del movimiento, y ofrece claves clínicas para diseñar intervenciones más efectivas y personalizadas
Puntos clave:
- Las tendinopatías no son solo un problema estructural: también involucran el procesamiento neurocognitivo del dolor y del movimiento.
- La carga mecánica sigue siendo el pilar del tratamiento, pero debe aplicarse con criterios de progresión adecuados.
- La implicación cortical y sensoriomotriz explica por qué muchos pacientes no mejoran con ejercicio analítico o generalista.
- Los ejercicios con demanda atencional y tareas contextuales mejoran la función y reducen la recurrencia.
- La rehabilitación tendinosa necesita integrar el componente motor, sensorial y cognitivo para ser completa.
Consideraciones anatómicas y Neurobiológicas
Los tendones conectan músculo y hueso, transmitiendo fuerzas y almacenando energía elástica. Sus propiedades dependen de la colágena tipo I, la orientación fibrilar y el contenido de proteoglicanos.
El ejercicio no solo busca «fortalecer»; busca reprogramar la interacción biomecánica. Al mejorar el control motor lumbopélvico y la fuerza de la musculatura profunda de la cadera, logramos que la cabeza femoral se mantenga centrada y que la pelvis se posicione de forma que el conflicto mecánico se minimice durante las actividades funcionales.
En la tendinopatía, se observan cambios como desorganización fibrilar, neovascularización y alteración de la matriz extracelular.
Además de estos cambios locales, se han identificado adaptaciones centrales:
- Alteración en el reclutamiento muscular y la sinergia motora.
- Cambios en la representación cortical del músculo implicado.
- Disminución de la inhibición intracortical e interferencia sensoriomotriz .
Mecanismo de la patología
El modelo actual propone que el tendón responde negativamente a una carga inadecuada o mal distribuida, especialmente en tareas que implican contracción excéntrica o carga en elongación. Pero además, la exposición prolongada al dolor lleva a:
- Pérdida de precisión en el control motor.
- Reducción del patrón coordinado de activación muscular.
- Déficit en la integración sensorial.
- Hipervigilancia o evitación del movimiento.
Todo esto perpetúa la sobrecarga del tendón, incluso cuando la carga estructural es baja.
Intervenciones Recomendadadas
CARGA PROGRESIVA
- Ejercicios: slow heavy resistance (sentadilla, leg press, calf raise, etc.).
- Frecuencia: 3×/semana, 3–4 series de 6–8 repeticiones, 70–85% 1RM.
- Progresión: de isométricos → isotónicos → excéntricos → pliometría.
- Indicaciones: fases subagudas y crónicas, mejora de fuerza y capacidad tendinosa.
ENTRENAMIENTO NEUROCOGNITIVO
- Ejercicios: tareas duales, cambios de dirección con foco externo, ejercicios con respuesta a estímulo visual/auditivo.
- Ejemplo: lunges con estímulos auditivos para cambio de dirección o step-down en espejo con feedback.
- Indicaciones: deportistas con déficits de control motor, alteraciones de coordinación o miedo al movimiento.
- Frecuencia: 2–3×/semana, combinando tareas físicas y cognitivas de 20–30 min.
ACTIVACIÓN SENSORIOMOTORA
- Ejercicios: trabajo en superficies inestables, entrenamiento con perturbaciones, ejercicios con oclusión parcial de la visión.
- Indicaciones: reorganizar patrones motores, aumentar la integración propioceptiva.
- Recomendación: integrarlo en fases intermedias antes del return to sport.
EDUCACIÓN Y EXPOSICIÓN GRADUAL
- Claves: reestructurar creencias erróneas, fomentar la exposición progresiva al movimiento, evitar la kinesiofobia.
- Herramientas: analogías simples (el tendón como resorte adaptable), control de expectativas, diario de cargas.
Limitaciones
- Aún existe escasez de estudios controlados que integren de forma sistemática la neurocognición en tendinopatías.
- Las herramientas clínicas para valorar disfunción cortical no están estandarizadas.
- El diseño de programas neurocognitivos requiere mayor formación específica del fisioterapeuta.
- Algunos pacientes rechazan los enfoques no centrados en “lo estructural”.
Implicaciones Clínicas
- La carga sigue siendo la piedra angular, pero el “cómo” se ejecuta es igual de importante que el “cuánto”.
- Incluir componentes de variabilidad, atención y procesamiento mejora los resultados funcionales.
- Pacientes con recaídas, mala evolución o miedo al movimiento se benefician especialmente de este enfoque.
- El tratamiento debe adaptarse a las demandas funcionales, el contexto deportivo y el perfil cognitivo del paciente.
Referencias Bibliográficas
- Williams S, Gyer G. Tendons under load: Understanding pathology and progression. Br J Sports Med. 2025. doi:10.1136/bjsports-2015-095215.
- Rio E, Kidgell D, Purdam C, Gaida J, Moseley GL, Cook J. Tendon neuroplastic training: changing the way we think about tendon rehabilitation: a narrative review. Br J Sports Med. 2016;50(4):209–215. doi:10.1136/bjsports-2015-095215.