En este video presentamos un caso clínico sobre la rotura LCA, una lesión común en deportes de contacto o actividades que requieren cambios bruscos de dirección y saltos. El LCA es una de las principales estructuras estabilizadoras de la rodilla, situada en la parte central de la articulación, y se encarga de limitar el desplazamiento anterior de la tibia respecto al fémur, así como de proporcionar estabilidad rotacional.
Principales mecanismos lesionales:
La rotura del LCA suele ocurrir en situaciones donde se combina la desaceleración, rotación interna del fémur y el valgo de rodilla. También puede lesionarse por traumatismos directos, como un golpe en la cara externa de la rodilla, o por el aterrizaje incorrecto tras un salto.
Diagnóstico y exploración física:
Para confirmar la sospecha de una rotura de LCA, es fundamental realizar una evaluación clínica detallada. Pruebas como el Test de Lachman, el cajón anterior y el Pivot Shift son esenciales para valorar la integridad del ligamento. Además, la resonancia magnética se considera el estándar de oro para confirmar el diagnóstico.